sábado, 6 de julio de 2013

La transparencia, un valor invaluable



            Toda actividad administrativa, sea en el ámbito público o privado, tiene que ser desarrollada dentro de parámetros claros y transparentes.
Dentro del sector público la transparencia es un recurso clave para lograr que la ciudadanía desarrolle una influencia directa sobre la administración pública. Con ello, compensará las asimetrías de poder en la formación de las decisiones públicas y en la generación de bienes y servicios públicos. Mejorando así, la calidad democrática de las decisiones y políticas públicas, potenciando además los medios de democratización de la administración pública.

La transparencia es uno de los valores más preciados en la actualidad. Dentro del ámbito privado produce empresas sólidas con un futuro prometedor, que pueden lograr alianzas estratégicas con el sector privado para convertirse en agentes de cambio que logren erradicar el desempleo, y así crear un nuevo estilo de capitalismo solidario.


Por otra parte, los movimientos de reforma del Estado también han incidido en la valorización de la transparencia. Así mismo, los miembros de transparencia internacional reclaman mayor responsabilidad de los gestores públicos, propiciándose una mayor visibilidad de los procesos de formación de las decisiones públicas y de los resultados en la gestión pública.

            Es necesario crear y aplicar todos los mecanismos que sean posibles para hacer más transparentes los procesos de políticas de información y formación de decisiones, para que puedan estar al alcance de cualquier interesado y que tocan aspectos críticos de la gestión pública. Creando órganos de la sociedad civil para facilitar la incorporación de representantes de la ciudadanía en la formación de decisiones públicas, por ejemplo: los Consejos Deliberativos y Paritarios que existen en Brasil para algunas políticas sociales y los Consejos de Desarrollo de Guatemala.

Para hacer una realidad la transparencia, es evidente la necesidad de desarrollar y perfeccionar herramientas de control, orientadas a evaluar los logros o resultados obtenidos en la nueva gestión pública, analizando si ha sido positiva la introducción de conceptos, prácticas y técnicas procedentes del sector privado dentro del Estado.


En conclusión, la filosofía de la luz promueve el invaluable valor de la transparencia en el ámbito público y privado como factor democrático de cambio, unidad y equidad.  La gestión pública y privada tiene que ejercitarse en base a códigos de ética y moralidad.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario