martes, 30 de octubre de 2012

La República Cristiana Parte II


         

Palacio Nacional de la Cultura, Guatemala


 Fragmento del libro Dios y las Naciones
c. Recaudación Tributaria 

                La RC ve que los impuestos indirectos, como los de transmisión o circulación de bienes, o los que gravan el consumo, más estos últimos, pueden establecer discriminaciones en perjuicio de los más débiles en el plano económico, porque pagarán la misma cantidad de impuestos indirectos que los de mayor poder adquisitivo. De ahí que un sistema impositivo será tanto más justo cuanto más descanse sobre una base de impuestos directos. Pero existe la propensión por parte de los estados de incrementar los impuestos indirectos por la mayor facilidad y cuantía de su recaudación. Cada país es libre, como sabemos, de establecer  su sistema impositivo  y combinar estos criterios.  En la medida en que tales impuestos respondan al principio constitucional de tributación con arreglo a la capacidad económica de los sujetos pasivos. Así éstos se acercan a una justicia distributiva, es decir, responden a la redistribución de rentas que son asignadas por el poder político para hacer más justa una sociedad, vigilando que el criterio de solidaridad sea racional y no influya negativamente en el desarrollo y fomento de la riqueza y bienestar común.   O iguale condiciones de satisfacción de forma no proporcional en función de sus méritos y el esfuerzo que despliegan en la producción de la misma.
Analizando lo anterior, es conveniente experimentar con nuevas medidas de impuestos, por ejemplo: para motivar a la iniciativa privada a que participe en  alianzas con el gobierno, expongo lo siguiente:
Las empresas privadas líderes por cada x cantidad que otorguen en donación que sobrepase cierto límite estipulado, se le absuelve de un % acordado en el pago de impuestos indirectos.  Esta exención sobre impuestos indirectos motivaría a la iniciativa privada a colaborar con el Estado formando alianzas estratégicas en contra de la pobreza. 
La República Cristiana ve que es necesario mejorar la recaudación por medio del fortalecimiento de las instituciones y los programas dedicados a la captación de impuestos de manera efectiva, pero a la vez es necesario aumentar la carga tributaria paulatinamente conforme se vaya saliendo del estancamiento económico. 
La RC no permitirá que la clase pudiente reciba privilegios tributarios por apoyar partidos políticos que lleguen a gobernar.  La iniciativa privada tiene que ser sancionada sin miramientos cuando no efectúe el pago legal de sus impuestos, porque si la recaudación tributaria es deficiente y otorga privilegios, no se saldrá del estancamiento.  Pero se tomarán en cuenta las propuestas de la iniciativa privada para la eliminación de impuestos que perjudiquen la acumulación y fluctuación del capital interno.
Se debe de formar un Consejo representativo de todos los sectores para llegar a un acuerdo de un “cóctel” de impuestos directos e indirectos que todos deberán pagar de una forma equitativamente humanitaria. 
Es necesario que activemos nuestros recursos para lograr inversión y exportaciones y así fluctúe nuestra capacidad económica y se vaya tributando conforme ésta para que, a la vez, el Estado lo devuelva en servicios públicos eficientes que lleguen de una manera integral.
                d.            El Trabajador y la Empresa
                La República Cristiana buscará propiciar la armonía y bienestar de los trabajadores y empresarios dentro de un ambiente de cooperación  entre la empresa y sus trabajadores.
Apoyará a los grupos promotores del solidarismo que buscan justas aspiraciones de progreso económico y social de los trabajadores sin que afecte el buen funcionamiento de las empresas, para que no redunde en estancamiento de la economía de una nación.
La RC cree que es responsabilidad de la empresa el propiciar un clima que favorezca la producción y el desarrollo, promoviendo el diálogo para la búsqueda del mejoramiento de intereses mutuos con el trabajador.  También propondrá y facilitará los mecanismos para que las empresas contribuyan en el otorgamiento de créditos a sus trabajadores, guarderías y clínicas médicas. Así como anteproyectos de ley para estar de acuerdo  con la OIT. 
La República Cristiana buscará los recursos para apoyar en asistencia social a los empleados informales y a los formales que aún no obtienen este servicio público.
Los derechos laborales de la mujer serán respetados, especialmente la igualdad de salarios, y la justicia hacia la mujer ante el acoso sexual, maltrato de palabra o de obra y la debida consideración a su estado de gestación en los ambientes laborales y otros.
No permitirá que los niños sufran explotación laboral y ninguna otra forma de explotación de parte de los patronos o familia para esto propondrá anteproyectos de ley para su total protección y erradicación del trabajo infantil.
La República Cristiana cree que la calidad total de una empresa no es sólo un taller de capacitación, sino el resultado del respeto a las condiciones de dignidad y de las normas laborales, las cuales brindan un ambiente laboral que las propicia.
La República Cristiana modernizará el Estado para que funja como facilitador de centros diseñados (gens especializadas) en conjunto con sectores industriales líderes, que cumplirán el papel de capacitadores, y por otro lado se apoye el desarrollo tecnológico de las empresas para lograr una verdadera calidad total y participar creativamente para mejorar la producción y competitividad internacional. Porque la transformación productiva con equidad constituye un marco adecuado para hacer propuestas serias en países específicos y así promover una época prolongada de desarrollo para la República y toda América Latina. 
En los países agrícolas donde mantienen el modelo de agroexportadores sin obtener resultados exitosos debe de modernizarse.  La RC apoyará este sector con la búsqueda de nuevos productos agrícolas no tradicionales para su exportación o sugiriendo utilizar las tierras para el desarrollo de agrupamientos industriales a nivel local, tomando la RC la responsabilidad de desarrollar infraestructura y servicios de apoyo a estos sectores productivos.
La República Cristiana no teme al desafío y entiende que tiene por delante una gran tarea, compleja por la diversidad de situaciones que se presentan en cada región, pero estará presta a adoptar estrategias propias que le permitan  avanzar en la senda de la transformación productiva, para lograr una mayor legitimidad, credibilidad y eficacia para exigir a los países industrializados que cooperen en el reordenamiento de una economía mundial vigorosa y capaz de apoyar a todos los países que se encuentran en un estancamiento.
La República Cristiana cree que una nación pobre, unida y solidaria puede salir de la pobreza extrema y convertirse en una nación poderosa económica, política y espiritualmente, y llegar a ser ejemplo y luz para muchas naciones.
                e.            Derechos Humanos
                La República Cristiana ve los Derechos Humanos como parte de la naturaleza del hombre, que garantiza la vida digna y equitativa del mismo.  Velará porque se respeten estos derechos.
En la Declaración de los Derechos Humanos de Naciones Unidas (DUDH) se expresa lo siguiente: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” [Art. 1]
Ahora comparemos este artículo con lo que manda Dios en la Biblia, y es que seamos rectos en nuestros juicios, bondadosos y compasivos unos con otros.  No oprimir a las viudas,  huérfanos,  extranjeros, ni a los pobres,  y nunca pensar en cómo hacernos daño unos a otros.
Podemos apreciar cómo Cristo en el Nuevo Testamento nos invita a comprometernos para hacer de los evangelios una realidad, y cómo los cristianos tenemos grandes retos por cumplir para lograr el respeto a los derechos fundamentales del ser humano.  La República Cristiana acepta estos compromisos y asume su papel de forma consciente.
Con respecto al derecho a la vida, la República Cristiana no apoyará la pena de muerte, el aborto, la clonación humana y la eutanasia. 
Todos los cambios a la Constitución pertinentes para consolidar la RC serán propuestos por consulta popular, acatándose lo que decida el pueblo, por su espíritu democrático.
                f.             Administración Pública
                La República Cristiana cree fielmente que las potestades públicas son poderes ejercidos en función del interés público, y ve con preocupación la falta de vocación que el servicio público provoca y hace que se convierta solamente en una búsqueda de intereses particulares y políticos, olvidando su misión y llevando al Estado hacia una pésima administración de los recursos bajo su responsabilidad.
La República Cristiana formará servidores públicos que amen el amor a la verdad, la honestidad, el trabajo bien hecho, la lealtad y la solidaridad.  Estos valores van de la mano de Dios y de las virtudes morales que vienen de la familia.  Al mismo tiempo, no podemos desligar la función pública de la función privada.  Los valores morales, individuales, son en conjunto, los valores éticos de la sociedad.
Para que existan valores morales en la función pública es necesaria la moralización de la sociedad.  El dinero fácil hace muchas veces olvidar la ética pública, convirtiéndose en un círculo vicioso que arrastra hacia estas conductas, al mal desempleo de las tareas y a la baja calidad y perfección del trabajo.  Las tentaciones de la vida pública sólo se pueden evitar con una exigencia moral personal.  Esta exigencia viene de nuestra conciencia y la conciencia viene del respeto a los mandamientos que Dios nos reveló.  
Es necesario apelar al sentido de responsabilidad como hijos de Dios para lograr una ejemplaridad y generosidad en la práctica del trabajo y en el servicio solidario de los intereses colectivos del hombre, llevándonos a la lealtad institucional e individual hacia estos valores.
Al convivir en un ambiente basado en los valores cristianos estaremos trabajando en el marco de unas relaciones laborales de honradez, honestidad, amor y servicio al prójimo, además del trabajo bien hecho, gastos razonables, consecución de objetivos, rendición de cuentas y en un entorno laboral de verdadera humanización del trabajo y de las relaciones laborales.
La administración pública en este milenio debe estar inspirada en los valores y fundamentos cristianos para que tengan un efecto de humanidad, transparencia y calidad. 
En cuanto, a la corrupción la única forma de frenar esta deficiencia es volviéndose implacable en contra de ella, primero dar el ejemplo, y segundo, el despido inmediato de quien incurra en estos errores.  Para contrarrestar la corrupción es necesario capacitar a los empleados públicos con técnicas administrativas, integridad moral, sensibilidad social y una visión que lleve a la solución de los problemas ciudadanos.
La RC propondrá anteproyectos de ley para sancionar a los empleados públicos de su administración que sean sorprendidos en actos de corrupción, encarcelándolos y quitándoles sus bienes si no se lograra recuperar el monto de lo robado al pueblo.
                g.            Políticas Públicas
                La República Cristiana trabajará porque las políticas públicas se propongan para velar por el bien común, y que  no sean alteradas, anuladas o se perfilen por intereses políticos y no por conveniencia del ciudadano.  A la vez que lleguen a  operatizarse buscando los recursos y no se altere su funcionamiento en cada gobierno de turno, motivando e invitando a que la ciudadanía exija que exista estabilidad, secuencia y funcionamiento de las políticas públicas a su conveniencia. 
La República Cristiana apoyará el estudio de políticas públicas por sector, para lograr el conocimiento de sus necesidades, apoyar sus demandas y generar políticas municipales, porque con proyectos aislados y políticas públicas macro no se sale de los atolladeros.
También es necesario que se conozcan cuáles son los elementos que “no” hacen posible la efectividad, y desde ese conocimiento, generar la propuesta y hacer la incidencia.  Sin este conocimiento se siguen teniendo instituciones que no dan respuesta a las necesidades de la población.
La RC tomará en cuenta, para la creación de políticas públicas, a sectores de la ciudadanía que no se toman en cuenta; grupos que apoyan la ecología y necesitan ser escuchados, grupos artísticos que necesitan Seguro Social como cualquier otro trabajador, y otros.
En la República Cristiana  la institución  y la política pública irán de la mano, creando primero la política pública y después la institución.

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