miércoles, 19 de septiembre de 2012

Valores y ética I


Parte I

La Filosofía de la Luz, una filosofía moderna

La filosofía de la luz promueve los valores y la ética pública y privada. Es una filosofía que fomenta el pensamiento positivo y la espiritualidad.
Provoca un movimiento evolucionista que busca perfeccionar tanto la materia como el espíritu. En cuanto a la materia presenta un nuevo enfoque de aplicación en la economía. En cuanto al espíritu logra que el espiritualismo alcance un nivel primordial en la vida de los seres humanos, evolucionando y trascendiendo para ser más felices.
Como toda filosofía, tiende a manifestarse en multifacéticos cambios y dimensiones. Entre ellos el político que le ayuda a difundirse y cumplir su misión. En el aspecto religioso la filosofía de la luz invita a todas las religiones y congregaciones espirituales a evolucionar hacia una visión de unidad haciendo a un lado los fundamentalismos que solamente logran un mundo dividido. Promueve el amor entre la humanidad como el único camino por recorrer para trascender como civilización y evolucionar hacia un mundo nuevo.

Justificación para una nueva filosofía
En las presentaciones y redes sociales utilizadas para promover la filosofía de la luz se ha visto con sorpresa que los interesados son en su mayoría jóvenes. Esto muestra que la juventud esta sedienta de una filosofía de vida que promueva valores y ética. Puede ser debido a la carencia de éstos en el ámbito público y privado de nuestra sociedad.
Todas las decisiones nacen a partir de valores y por ello éstos tienen que ser claros para tomar las mejores decisiones. La carencia de valores debilita el tejido social y provoca que las decisiones en la actualidad sean la corrupción, ilegalidad e impunidad.
En muchos casos entre la familia se dan malos ejemplos porque los padres utilizan la ética cuando les conviene pero cuando no, la olvidan y eso es lo que aprenden los jóvenes en la actualidad. La educación en la familia, la escuela y la sociedad también muestra un clima violento que los lleva a tener relaciones sociales negativas.

En los casos de jóvenes con mentalidad negativa, llegan hasta el suicidio porque se encuentra un vacío existencial. Cuando se preguntan quiénes son y para dónde van, no tienen un sentido de vida y  desconocen lo que realmente vale y lo que no. Todo esto genera angustia, depresión y la búsqueda de salidas equivocadas y falsas. Es necesario guiarlos y replantearles los valores que necesitan.

Otro aspecto importante es enseñarles valores democráticos y de ciudadanía para educarlos en el respeto, la tolerancia, la equidad y el reconocimiento al otro. Si esto se logra en los jóvenes impactará en los ámbitos personales y sociales, evolucionando la juventud hacia una cultura positiva y optimista que cambiará el rumbo de la civilización. 

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